Gases

Las molestias intestinales causadas por los gases se pueden mejorar con una alimentación adecuada.

Gases

El gas que almacenamos en nuestro intestino proviene de 3 vías: el que tragamos al comer, el que se genera en nuestro propio intestino y el que llega procedente de la sangre. De esta manera, el gas se puede producir por tragar mucho aire debido al estrés, comer muy rápido o por problemas respiratorios. También se puede originar por problemas como intolerancia a la lactosa o el consumo excesivo de sorbitol (un aditivo y edulcorante añadido a chicles o caramelos y productos bajos en calorías).

Una ingesta excesiva de fibra puede producir gases porque las bacterias intestinales fermentan algunos tipos de fibra, produciendo gas. Si el tránsito intestinal es lento, también se genera gas y puede ocasionar molestias, que se reducen una vez solucionado el problema de estreñimiento. En muchos casos los gases se producen por consumo de bebidas con gas o por unos malos hábitos alimentarios, por lo que una alimentación adecuada puede ser un aliado para solucionar este problema.

Algunos consejos:

  • Come despacio y mastica bien los alimentos.
  • Reduce el consumo de alimentos flatulentos como las legumbres o algunas verduras (alcachofas, col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas) o frutas (cerezas o ciruelas).
  • Utiliza técnicas culinarias suaves como horno, vapor o papillote y evita abusar de fritos o rebozados.
  • Evita las bebidas con gas.
  • Evita comidas copiosas o muy grasas.
  • Modera la ingesta de productos integrales.
  • Si sospechas que la causa puede ser una intolerancia, consúltalo con un médico.
  • Comer en un ambiente tranquilo y evitar el estrés mientras comes ayuda a prevenirlos.

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