Grasas: es más importante la calidad que la cantidad

Alimentación  |  17.10.2014  |  por Nestlé  

Grasas: es más importante la calidad que la cantidad

Las grasas son un macronutriente esencial para nuestro organismo ya que, junto con los hidratos de carbono, resultan una fuente de energía indispensable para nuestras funciones vitales. Según el tipo de grasa, desempeñará determinadas funciones en el organismo, como la formación de las paredes de las células o de ciertas hormonas, entre otras. 

Podemos clasificar las grasas según de dónde provengan:

Grasas de origen vegetal, como las que se obtienen a partir de frutos secos, semillas y frutas como el aguacate o las aceitunas, y suelen contener grasas insaturadas.

Grasas de origen animal, cuya fuente principal son la carne, el pescado, los huevos, la leche y los derivados lácteos como la nata o la mantequilla, que suelen aportar mayoritariamente grasas saturadas y colesterol.

Colesterol

El colesterol es una sustancia indispensable para los tejidos y para la formación de hormonas y de ácidos biliares. El colesterol puede viajar por la sangre de dos formas diferentes: 

• En forma de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”. Transporta el colesterol a través del torrente sanguíneo hacia los tejidos y cuando está en exceso puede pegarse a las paredes de las arterias dificultando el flujo sanguíneo. Esta situación, de forma prolongada, aumenta el riesgo de sufrir determinadas enfermedades cardiovasculares.  

• En forma de colesterol HDL, conocido como colesterol “bueno” porque recoge el colesterol de la sangre y lo devuelve al hígado para evitar que se acumule en la sangre
Los alimentos que destacan por su contenido en colesterol y que pueden influir en los niveles de colesterol “malo” o LDL, son los huevos (en la yema), el marisco y las vísceras, sobretodo el hígado y riñones o los embutidos. El punto clave es consumir estos alimentos con moderación.

Grasas saturadas

El consumo excesivo de grasas saturadas va estrechamente relacionado con el aumento de los niveles de colesterol “malo” o LDL y del colesterol total. No tienes que eliminarlas de la dieta, pero es recomendable limitar su consumo. Las grasas saturadas se encuentran en la mantequilla, en el aceite de coco y de palma, en la grasa de la carne y de los lácteos, y en algunos productos de bollería.

Grasas insaturadas

Las grasas insaturadas son el tipo de grasa más saludable para nuestro organismo. Entre las grasas insaturadas encontramos las grasas monoinsaturadas y las poliinsaturadas, como por ejemplo los omega 3. Su consumo puede ayudarte a reducir los niveles elevados de colesterol “malo” o LDL. Estas grasas las encontrarás mayoritariamente en pescados, sobre todo en el pescado azul, en los frutos secos, en las semillas y en el aceite de oliva u otros aceites vegetales.

Opta por las grasas de buena calidad

Así que lo importante no es la cantidad de grasa que tomes, sino el tipo de grasa. Favorece el consumo de las grasas saludables (grasas insaturadas) y reduce las grasas que pueden tener efectos negativos (grasas saturadas). ¡Todo es cuestión de equilibrio!

También te puede interesar


Recetas recomendadas

Este es el layer de welcome que aparece en la pantalla