Fitoestrógenos, un gran aliado durante la menopausia

Alimentación  |  27.05.2015  |  por Nestlé  

Fitoestrógenos, un gran aliado durante la menopausia

En la menopausia, el cese de la función ovárica y la disminución de la producción de hormonas femeninas, produce en la mujer una serie de cambios fisiológicos que llevan asociadas unas manifestaciones clínicas características. En general, al inicio del periodo de la menopausia, las mujeres presentan alteraciones hormonales que producirán, entre otros síntomas, lo que conocemos comúnmente como sofocos. Estos síntomas, en muchos casos, afectan a la calidad de vida de las mujeres, alterando a veces sus actividades diarias y su vida social y laboral. 

¿Qué son los fitoestrógenos?

Un aliado para la mujer en esta etapa son los fitoestrógenos, una alternativa con la que ayudar a controlar estos síntomas. La acción de los fitoestrógenos es similar a la que producen las hormonas femeninas, podrían ejercer las mismas funciones y por ello convertirse en un alivio de los síntomas de la menopausia.  
Otro de los posibles beneficios asociados a los fitoestrógenos durante la menopausia es su acción frente al riesgo cardiovascular. La mujer se encuentra en un periodo de cambios metabólicos, sobre todo a nivel de las grasas, y existe una tendencia al aumento del colesterol total. La acción antioxidante de estas sustancias, sobre todo de las isoflavonas (el grupo de fitoestrógenos más conocido) protege al cuerpo del estrés oxidativo y a las paredes de los vasos sanguíneos de la agregación plaquetaria. 
Durante la menopausia, aumenta el riesgo de padecer osteoporosis debido al descenso de las hormonas femeninas que ejercían un efecto protector de los huesos. A los fitoestrógenos también se les atribuyen propiedades en la prevención de la osteoporosis, pues podrían suplir el papel que ejercían las hormonas femeninas sobre los huesos.

¿Dónde se encuentran los fitoestrógenos?

Los fitoestrógenos los podemos encontrar de manera natural en muchos alimentos de origen vegetal, sobre todo en legumbres, verduras, hortalizas, frutas y frutos secos. Una de las principales fuentes de fitoestrógenos es la soja  y todos sus derivados, ya que contienen principalmente isoflavonas. Las judías verdes, guisantes, habas, lentejas, ciruelas pasas, avellanas y cacahuetes, también contienen cantidades considerables de estas sustancias. 
Para la utilización de los fitoestrógenos a nivel clínico, es importante una valoración por parte del especialista sanitario de manera individualizada para que indique si es adecuada o no su utilización. Es importante utilizar las dosis recomendadas y de manera continuada. Los efectos adversos suelen producirse a nivel gastrointestinal y son mínimas las interacciones con otros medicamentos. 
Así pues, se puede encontrar en los fitoestrógenos, junto a un estilo de vida saludable, un aliado para combatir los síntomas y las molestias características de la menopausia y sumar otros beneficios asociados. 

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