Alimentos y consecuencias para la salud. La celiaquía

Alimentación  |  11.03.2019  |  por Nestlé  

Alimentos y consecuencias para la salud. La celiaquía

La alimentación es uno de los determinantes que más influyen en la salud, junto con el nivel de actividad física y el seguimiento de hábitos tóxicos como fumar. En este contexto, ¿todos podemos comer de todo?

Existen condiciones fisiopatológicas y momentos del ciclo vital en los que debemos adaptar nuestra alimentación para evitar problemas digestivos, metabólicos o inmunológicos que pongan en riesgo nuestra salud. 

En relación con el tema al que dedicamos todo el mes, que son los alimentos ricos en hidratos de carbono, hay varios trastornos o alteraciones que requieren de situaciones nutricionales especiales, como el favismo, la alergia al trigo, la celiaquía, etc.


Vamos uno a uno ¿qué es el favismo?

El favismo es una alteración genética que produce el déficit de una enzima presente en los glóbulos rojos, la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, este síndrome típico en países del mediterráneo (un dato curioso es que la padecen 5 de cada 1.000 habitantes en Sicilia) da lugar a una anemia severa por destrucción de los glóbulos rojos. 

El cuadro clínico puede variar de una persona a otra pero por lo general, son los síntomas de una anemia, incluyendo: palidez, debilidad, fiebre, mareos, orina de color oscura, taquicardia e ictericia.  

No existe un tratamiento para la enfermedad. Se recomienda al paciente evitar consumir alimentos relacionados con el desarrollo de la sintomatología (habas, por ejemplo), y también algunos medicamentos. Por lo general si el paciente tiene cuidado en su alimentación no se presenta ningún problema, pudiendo llevar una vida normal.


Respecto a la alergia al trigo, ¿es lo mismo que la celiaquía?

A veces se confunde con la celiaquía, aunque en ésta la reacción anormal en el sistema inmunitario se debe a la presencia de gluten, mientras que en la alergia al trigo ocurre cuando el cuerpo produce anticuerpos (IgE) en presencia de las proteínas del trigo, tales como la albúmina, las globulinas o el gluten, entre otras. 
La alergia al trigo puede ser consecuencia del consumo del cereal, sus derivados (harinas, pastas, sémolas, etc.) o alimentos que los contengan, incluso la inhalación de harina de trigo puede causar la reacción. Las personas que tienen esta alergia, también suelen tenerla a otros cereales como la cebada y el centeno. 

Es más frecuente en bebés y niños pequeños, y en su mayoría la superan en la juventud, aunque algunos pueden manifestar a menudo sensibilidad al polen.

Los síntomas, como en todas las alergias, aparecen rápidamente, y destacan la urticaria y la inflamación de las vías respiratoria. En casos graves, se puede producir un shock anafiláctico que puede poner en riesgo vital a la persona.

El tratamiento es la dieta de exclusión total del trigo, pero dado que forma parte de una gran cantidad de alimentos de la dieta (frescos y procesados), se requiere de un ajuste dietético muy estricto para evitar malnutrición. 

 

¿De qué se trata exactamente la sensibilidad al gluten?

La sensibilidad al gluten se caracteriza por síntomas intestinales parecidos al cuadro clínico de la enfermedad celíaca, pero también presenta otros no digestivos como dolor de cabeza, erupción cutánea o confusión mental. 

No se conoce con exactitud las sustancias responsables de esta reacción, pues tanto podría ser el gluten como otra sustancia contenida en el trigo. No hay una reacción inmunológica clara.
El diagnóstico requiere descartar la enfermedad celiaca, la alergia al trigo y otros desordenes que pudieran estar asociados con sus síntomas. 

El tratamiento pasa por la supresión temporal del gluten hasta la reducción de la inflamación intestinal, el uso de medicamentos y la reducción de la ingesta de hidratos de carbono fermentables a través del seguimiento de la dieta FODMAP.

Es importante destacar que el seguimiento de una dieta exenta de gluten en personas que no tienen ningún diagnóstico relacionado, no ofrece ninguna ventaja para la salud, mas bien al contrario, pues los cambios requeridos en la dieta pueden poner en riesgo la cobertura de energia y nutrientes, y por lo tanto incrementar el riesgo de malnutrición. Es importante siempre ponerse en caso de un profesional de la salud.


Y ¿la enfermedad celíaca o hipersensibilidad alérgica al gluten? ¿qué es y cuál es su tratamiento?

El 1% de la población mundial padece esta enfermedad, aunque la mayoría no lo sabe. En España los datos indican un porcentaje similar, siendo por tanto unas 450.000 las personas afectadas. La celiaquía es una alteración autoinmune que ocurre en individuos genéticamente susceptibles cuando consumen gluten.Esto les causa atrofia de las vellosidades del intestino delgado y, por lo tanto, mala absorción de los nutrientes con síntomas de amplio alcance.

El gluten está presente en el trigo, la cebada, el centeno, la avena, la espelta, el kamut, y el triticale (híbrido del trigo y centeno), todos sus derivados y los alimentos procesados que los contienen.

El diagnóstico lo hace el especialista de digestivo e implica análisis sanguíneos, biopsia del intestino delgado y la exclusión controlada del gluten y los principales síntomas son digestivos, pero también puede haber cansancio, irritabilidad, anemia, retraso en el crecimiento o infertilidad. 

El único tratamiento es el seguimiento estricto de una dieta libre de gluten durante toda la vida.

Las patatas, el trigo sarraceno o alforfón, el sorgo, mijo, quínoa, amaranto, el maíz, las legumbres y el arroz, son alimentos del grupo que no contienen gluten. Respecto a la avena, que en muchas ocasiones hay dudas sobre si se puede o no consumir, pues te diré que suele presentar contaminación por harina de trigo. La avena pura (no contaminada por harina de trigo) no parece que influya en la enfermedad en la mayoría de los casos. No obstante, la inclusión en la dieta solo debe hacerse bajo indicación médica, aunque la avena esté certificada “sin gluten”.

Los alimentos etiquetados “sin gluten” son seguros y aptos para celiacos, ya que contienen menos de 20mg/kg (20 parte por millón o ppm).


¿Qué hay de la diabetes?

La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa de la sangre están muy altos, debido a que la insulina no se produce en cantidad suficiente o no funciona bien para permitir que la glucosa entre en las células y sea usada como fuente de energía. La falta de insulina hace que la glucosa se quede en la sangre.
En la diabetes tipo 1 o insulino dependiente, el cuerpo no produce insulina, y en la de tipo 2 o no insulino dependiente, la más común, el cuerpo no usa la insulina de manera adecuada. 

La glucemia alta puede dañar los ojos, los riñones y los nervios, así como incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El ejercicio, el control de peso y seguir una alimentación saludable adaptada a la diabetes, ayuda a controlar los efectos de la enfermedad. 

En la alimentación, toma especial relevancia el tipo, cantidad y reparto de los hidratos de carbono en la dieta diaria. 

La fuente principal de hidratos de carbono deben ser las hortalizas, los cereales y sus derivados integrales, las legumbres, los tubérculos y las frutas. 

Se deben evitar los alimentos y bebidas azucarados, así como las alcohólicas y reducir el consumo de alimentos ricos en sal.

 

Por último, ¿en el estreñimiento funciona el consumo de integrales?

La ingesta media de fibra por persona y día en España está entre 17 y 21g, frente a los 25g recomendados, en este sentido, el tratamiento del estreñimiento se basa en modificaciones dietéticas y del estilo de vida, donde se incremente de forma gradual el aporte de fibra dietética a partir de alimentos ricos en fibra como cereales y derivados integrales, legumbres, frutos secos y semillas y frutas y hortalizas. 

En cuanto al uso de suplementos de fibra debe estar supervisado por un profesional sanitario.  

Además, en el tratamiento del estreñimiento, es importante aumentar la actividad física, asegurar una adecuada ingesta de agua y seguir un ritmo regular en las deposiciones.